jueves 4 de febrero de 2010

¿Flexibilizar o abaratar el despido?

Menuda polvareda están levantando las declaraciones del empresario gallego Adolfo Domínguez. En este país, cuando alguien habla de “flexibilizar” el mercado laboral, enseguida le saltan al cuello. Son muchos los que mencionan el concepto “flexibilidad” y cuando llegan las reacciones reculan, suavizan el concepto o simplemente se niegan a hablar de ello (como lamentablemente hace la oposición, más preocupada por recortar puntos al Gobierno en las encuestas que por poner encima de la mesa sus medidas para resolver la crisis). El PP sabe que hablar de “flexibilizar” el mercado laboral (o peor aún, “abaratar” el despido) resta votos en su obsesión por asaltar la Moncloa.

Si no es cuestión ni de “flexibilizar” ni de “abaratar”. Si queremos volver a generar empleo (¡mucho empleo!) a corto plazo tenemos que ir hacia modelos laborales similares a los anglosajones. Como ha dicho Adolfo Domínguez sin morderse la lengua, “implantar un despido libre, sin trabas administrativas ni judiciales en el mercado laboral para que la gente se gane cada día su puesto de trabajo”.
"Todas las medidas que se tomen para hacer más fácil el trabajo del emprendedor se reflejarán en una menor tasa de paro. Los empresarios necesitan libertad para reorganizar sus empresas y que no les cueste una barbaridad prescindir de un individuo que no contribuye a la productividad".

El mercado laboral no es un mercado; porque no hay libertad ni equilibrio entre demanda y oferta. Un empresarios debiera poder prescindir de quién quisiera y un trabajador debiera poder dejar de trabajar en una empresa cuando le diera la gana. El primero no puede hacerlo porque en ocasiones (sobre todo ahora en tiempos de crisis) no dispone de recursos económicos para pagar indemnizaciones (hay casos de cien mil, doscientos mil o trescientos mil euros) o la ley se lo impide; y los segundos no son libres de mandar a la porra a sus empresarios cuando éstos no satisfacen sus expectativas porque un mercado tan poco flexible como el español apenas generar oferta de empleo (y algunos trabajadores tienen que aguantar carros y carretas).

El escenario ideal para hacer prosperar la innovación, las ideas, el talento, la generación de valor, el desarrollo de nuevos productos y servicios avanzados, la creación de un nuevo modelo productivo. Un mercado laboral con leyes, agentes y comportamientos más propios de la revolución industrial que del siglo XXI.
Adolfo Domínguez ha dicho que no cree “"en un sistema que permite que alguien se coja la baja un año por depresión, la mayoría de las veces fraudulenta, se reincorpore y tenga 30 días de vacaciones". Es uno de los muchos defectos del sistema. Sobre todo cuando el gran problema de la empresa española se llama productividad.

lunes 25 de enero de 2010

Artículo sobre LEAN

http://www.ehu.es/cuadernosdegestion/documentos/926.pdf

Recientemente a unos amigos (antiguos compañeros de trabajo) y a mí, nos han publicado un artículo en la revista "Cuadernos de Gestión" del Instituto de Economía Aplicada a la Empresa (IEAE) de la UPV.

En el artículo hacemos una recesión del libro "Las claves del éxito de Toyota" (Liker, 2004). Este libro llegó a nuestras manos cuando eramos responsables de una Minifábrica y la verdad, nos impresionó y nos clarificó muchas ideas sobre como impulsar un proyecto de empresa. Como menciona el título del artículo (""Las claves del éxito de Toyota". LEAN, más que un conjunto de herramientas y técnicas.), este libro habla de LEAN con mayúsculas (cultura, filosofía,...) y no únicamente de Lean manufacturing ¿realmente los problemas de nuestras empresas están siempre en los talleres?

Espero que os resulte interesante.

jueves 14 de enero de 2010

Feliz 2011

En los dos últimos años hemos asistido a la peor crisis que muchos recordamos. En 2008 el gobierno hablaba de ralentización del crecimiento cuando nuestra economía caminaba (como así lo certificó 2009 con una caída del PIB cercana al 4% y la destrucción de casi dos millones de puestos de trabajo) hacia una profunda recesión. Hace poco más de un año, a finales de 2009, el mismo gobierno que negó la crisis hablaba de “brotes verdes” y de “inicio de la fase de recuperación”. A lo largo de ese año únicamente se centró en intentar frenar la caída mediante un enorme crecimiento del gasto público y quedarse parapetado a la espera de la recuperación internacional.

El recién terminado 2010 ha demostrado cómo el embriagador ambiente que al parecer se respira entre los muros del Palacio de la Moncloa genera en sus inquilinos un extraordinario sentimiento de infalibilidad. No es la primera vez que sucede (ni será la última) con un Presidente del Gobierno: todos los demás están equivocados y solo los que piensan como yo están en posesión de la verdad. Esa postura de un Presidente con grandes deficiencias en cuanto a conocimientos económicos (deficiencias acrecentadas por el hecho de asemejarse más el Consejo de Ministros a una reunión de apóstoles que jalean a su líder que a un foro de debate y generación de opiniones entre individuos altamente preparados) ha convertido lo que en 2009 era una grave crisis en la gran recesión en la cual se introducido nuestra economía a lo largo de este finalizado 2010.

Prácticamente todo ha seguido cayendo a lo largo del 2010: el consumo de las familias (ahora que ven como se empieza a destruir empleo entre los trabajadores con contrato fijo y que muchos funcionarios –sobre todo en Ayuntamientos- no han podido cobrar su nómina a fin de mes, el consumo se contrae) , el crédito, el empleo, el PIB, los servicios públicos (las autonomías cierran centros de salud, los ayuntamientos sus polideportivos…), etc. Las excepciones son el gasto público, la tasa de morosidad, la Deuda Pública (que a finales de 2010 roza el 75%) y los salarios. La sensación a comienzos de 2010 de que la economía se estaba recuperando era falsa (un lamentable engaño): simplemente se estaba ralentizando el ritmo de empeoramiento.

¿Qué va a suceder a lo largo de este nuevo 2011? Más de lo mismo. O peor: los tipos de interés tenderán a subir desde los mínimos alcanzados, las inyecciones de dinero a los bancos desaparecerán (solo han servido para que en 2010 los bancos y cajas atiendan los pagos de su espectacular deuda contraída en el exterior que sirvió para financiar el ladrillo) y los procesos de fusión de cajas que no pudieron acometerse en 2009 y 2010 por culpa de los oscuros intereses de los políticos en su control tendrán ahora que acelerarse. Mientras las cajas agonizan los bancos se preocuparán únicamente por su propia supervivencia, de manera que por mucho que las empresas continúen gritando a los cuatro vientos la imperiosa necesidad de crédito, conseguir financiación en 2011 seguirá siendo una quimera para la inmensa mayoría (y los que la consigan tendrán que pagar unos diferenciales abusivos), lo que avocará a la desaparición de muchas empresas que a duras penas han sobrevivido a este finalizado 2010.

Muchas empresas creyeron en 2010 el mensaje oficial: la economía se está recuperando; hemos tocado fondo y ahora queda esperar. Y emularon al Gobierno: permanezcamos parapetados hasta que la economía internacional tire del carro.

El carro no se ha movido hacia adelante; ha seguido retrocediendo en 2010. Cierto es que la economía China se ha recuperado algo, que la economía India evoluciona y que Estados Unidos ha iniciado su recuperación; pero, ¿cómo afecta a nuestro PIB ese crecimiento? Si apenas estamos presentes en esos mercados; si nuestras históricas deficiencias en la internacionalización siguen siendo una cruda realidad. Esa mejora ha de ser mucho mayor para que podamos compensar sus beneficios (derivados tal vez del efecto de ese crecimiento asiático sobre nuestras economías vecinas –Alemania, Francia, Reino Unido..) con las tremendas deficiencias de nuestra situación interna.
Los excelentes años vividos por nuestras empresas en 2007 y 2008 generaron “grasa” suficiente para sobrevivir durante el frio 2009 y el gélido 2010. Ahora que comienza el 2011 la grasa para muchos se ha terminado. La sucesión de ERE´s con la que han ido tirando cientos de empresas en 2009 y 2010 concluirá trágicamente en cese de la actividad e incremento de la tasa de paro.

Las arcas públicas se llenan de telas de araña. A pesar de la subida del IVA a mediados de 2010, el déficit ha seguido galopando a sus anchas, debido a la caída de la recaudación y a la obsesión del Gobierno por evitar la austeridad en el gasto público. El diferencial de nuestra deuda se está disparando y lo que hace tan solo cinco años parecía improbable se cierne sobre nosotros como una terrorífica amenaza: muy pronto no habrá dinero suficiente para poder atender todos los compromisos (pagar las pensiones, los salarios de los funcionarios, las infraestructuras…)

A comienzos de este finalizado 2010 el Gobierno parece decidido a agotar la legislatura evitando a toda costa las revueltas sociales. Parecía que tener complacidos a los sindicatos (atacando de vez en cuando a los empresarios, repitiendo constantemente que no se tomarán medidas que impliquen flexibilizar el mercado laboral, que no se recortarán salarios…) iba a evitar la movilización de las masas. Pero a finales de año hemos visto como lo que no puede ser no puede ser y además es imposible: los cinco millones de personas que no tienen trabajo han comenzado a ver que seguirán en esa situación durante mucho tiempo; y el millón de personas que ha agotado ya su subsidio de desempleo empieza a sentir la cruda realidad del un frío helador cuando muchos de ellos han comenzado a ser acosados por los bancos mediante procedimientos de embargo.

Mientras tanto, los trabajadores con contrato fijo se han enrocado y parece no importarles nada la situación de los cinco millones de compañeros sin empleo. Condicionados por el mensaje sindical (la culpa de la crisis no es de los trabajadores, así que no han de ser los trabajadores los que paguen) nadie quiere ni hablar de ajustar los salarios a la productividad. Ni trabajadores, ni gobierno, ni sindicatos…quieren hablar de flexibilidad laboral. Algo tan lógico como equilibrar salarios y productividad se convierte entonces en un imposible. Y algo tan ilógico como ver subir los salarios mientras aumenta el paro y desciende la producción, sigue siendo el pan nuestro de cada día.

¿Alguna buena noticia para este 2011? El PIB dejará de caer. Pero si tenemos en cuenta que en 2009 cayó casi un 4% y que en 2010 ha caído más de un 1%, no creo que sea digna de celebraciones esa pequeña mejora prevista para 2011. El paro seguirá creciendo (en el último semestre del 2010 ha superado el 20%) a comienzos de año, pero en la segunda mitad veremos una pequeña recuperación (decenas de miles de inmigrantes han decidido regresar a sus países y cada vez son más los españoles, sobre todo los jóvenes, los que están emigrando hacia países como Alemania, Reino Unidos, Brasil…en busca de una oportunidad que tienen claro en España no encontrarán) de manera que tal vez celebremos a finales de 2011 volver a tasas de paro inferiores al 20%. El déficit público comenzará a contenerse (el estado continuará privatizando servicios públicos –aeropuertos, sanidad, educación…- y las arcas tendrán un respiro).

Una cosa esta clara: la década que ahora comienza va a ser muy dura para todos. Pero no hemos de olvidar que nos estamos jugando el futuro y de lo que ahora hagamos en 2011 (y de lo que dejemos de hacer) dependerá la España que tendremos en 2020. Cuanto antes llegue un gran pacto que reforme la educación, el mercado laboral, la función pública y las administraciones, mayores serán las posibilidades de evitar lo que hoy, a 14 de enero de 2010 parece inevitable: convertirnos en uno de los países más pobres de Europa.

viernes 11 de diciembre de 2009

Como comprender el Premio Nobel de la Paz a través del análisis de la compleja naturaleza del ser humano

Llevo 41 años como corresponsal de prensa en este Planeta y los primitivos (pero complejos) seres que habitan este Planeta (los humanos) no dejan de sorprenderme. Tal vez por eso me apasionan tanto y veo justificada mi permanencia en este remoto lugar del Universo, a cinco millones de años luz (utilizando el primario sistema de medición terrícola precuántico) de mi querido planeta.

Hace algo más de 100 años un empresario llamado Alfred Nobel manifestó en su testamento su voluntad de reconocer la labor de las personas y organizaciones que contribuyeran de forma notable a la evolución de la sociedad. Esos galardones (denominados Premios Nobel) van acompañados de una significativa recompensa económica (algo que como he escrito en otras crónicas desde este Planeta estimula en gran medida a los humanos) pero sobre todo gozan del máximo prestigio y reconocimiento a nivel mundial (no tan importante en su escala de valores como el dinero, pero relevante)

Entre ellos se entrega el llamado Premio Nobel de la Paz. A lo largo de cien años este galardón ha reconocido el trabajo en pos de la Paz de personas y organizaciones cuyo mensaje ha dejado huella no solo en la Tierra, sino en otros planetas de la Vía Láctea y galaxias vecinas, como el nuestro: Martin Luther King, la Cruz Roja, la Madre Teresa de Calcuta, la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, Nelson Mandela, UNICEF…

Probablemente llamará la atención a los habitantes de nuestro Planeta la designación del Comandante en Jefe de un Ejército que en estos momentos combate en dos guerras como Premio Nobel de la Paz. Forma parte de la paradójica complejidad de estos interesantes seres primitivos que habitan este pequeño planeta azul situado en un pequeño sistema formado por un pequeño número de planetas entorno a una diminuta estrella a la que llaman Sol.

El Comandante en Jefe del Ejército de los Estados Unidos de América voló (en una primitiva aeronave propulsada por combustibles fósiles denominada Air “Force” One) desde su ciudad (Washington) al lugar donde se celebra todos los años la ceremonia de entrega de los Premios Nobel (Oslo) unos días después de ordenar a 30.000 de sus soldados que se prepararan para reforzar las tropas de uno de sus campos de batalla: un remoto y complejo territorio llamado Afganistán.

Llamará la atención a los lectores de nuestro Planeta (a pesar de llevar tanto tiempo entre los humanos a mí también me siguen sorprendiendo sus reacciones) que el Premio Nobel de la Paz citara en 30 ocasiones la palabra “guerra” por tan solo 10 la palabra “paz”. En su discurso el Comandante comentó que "los instrumentos de la guerra tienen un papel que jugar para mantener la paz".

A lo largo de su alocución lanzó mensajes de paz a dos países del mismo Planeta con los que mantiene algunas diferencias: Corea del Norte e Irán. Expresamente, refiriéndose a ambos territorios, el Comandante en Jefe dijo que “los regímenes que violen las normas deben rendir cuentas" (deduzco se trata de un mensaje de Paz aunque he de confesar que esta situación me genera confusión al no alcanzar a comprender la dicotómica complejidad del ser humano y su metafórica forma de expresión)

En su discurso no hizo mención al sorprendente (desde nuestro “extravialácteo” punto de vista) modo de sancionar a los similares que infringen las normas de convivencia (recordamos que los humanos no utilizan metodologías basadas en imposibilitar la comisión de delitos mediante prevención a través de la identificación de potenciales motivos que puedan derivar en conductas impropias, sino que optan por el primitivo medio –extinguido en nuestra sociedad hace cien mil años- del “castigo”). En su país se utiliza la denominada por los humanos “pena de muerte” (no quiero herir la sensibilidad de nuestros lectores, pero he de recordar que en este Planeta las leyes permiten que sus habitantes se maten los unos a los otros con el beneplácito de la justicia y la complacencia de una parte de la sociedad), pero tal vez este aspecto era desconocido por los miembros del jurado que concede esta noble distinción.

Por último, una “anécdota” (como gustan de decir los terrícolas): Alfred Nobel, padre de los referidos galardones, amasó su fortuna inventando y fabricando la dinamita (una sustancia detonante muy elemental compuesta por nitroglicerina y dióxido de silicio) que se emplea, entre otras cosas, en los explosivos utilizados por los humanos en sus fratricidas contiendas bélicas.

¡Ahora comprendo el Nobel de la Paz de Obama!

domingo 15 de noviembre de 2009

Sueños compartidos


He leído con detenimiento lo que habéis escrito y tengo que deciros que me gusta.
Nosotros creemos que los proyectos empresariales se construyen alrededor de sueños, de utopías y eso ¿por qué?
Porque creemos que los humanos nos tenemos que marcar fronteras, fronteras que con frecuencia deben de ser muy lejanas sabiendo que la nueva frontera va a actuar como atractor de nuestras ilusiones, va a ser un potentísimo magneto que nos va a atraer.
Durante mi vida profesional hemos soñado varias veces, la primera que recuerdo fue allá por 1984 cuando nos formulamos la pregunta ¿y por qué no somos nosotros los líderes del mercado global en nuestro producto? y a continuación de ella ¿qué nos lo impide?, ¿no será que nosotros tenemos en nuestras mentes la barrera, la frontera que nos limita nuestra capacidad?
Cuando nos contestamos adquirimos conciencia de que era posible y ello nos llevó a cambiar radicalmente nuestra aproximación al trabajo, a desprendernos de muchos prejuicios, a cruzar la frontera. En 1990 nuestro sueño compartido se cumplió y 20 años después continúa siendo una realidad.
Era 2007 y volvimos a soñar, en esta ocasión con la ayuda de nuestro emotalento, y ¿qué nos preguntábamos esta vez?, pues nada más y nada menos que si somos los referentes en nuestra industria ¿por qué no pensamos en ser la mejor o unas de las mejores empresas del mundo?, lo cierto es que alguna debe de ser la mejor y ¿qué restricción hay para que esa alguna no sea Vicinay?, otra vez la respuesta es la misma la restricción está en las barreras que nosotros mismos nos ponemos. Estos días estamos viviendo y recodando como piedra a piedra en 1989 se demolió el muro de Berlín; nosotros estamos haciendo algo parecido, retirando piedras cada día que nos impiden ser los mejores. Lo que no sabemos hoy es cuán grande es la cantera que tenemos que limpiar pero con constancia lo haremos. A este proyecto le llamamos PEGASUS
Hemos reflexionado sobre lo anterior y hemos aprendido que este tipo de ejercicios pueden ser esenciales para que nuestro país pueda conservar una estructura empresarial competitiva y por lo tanto sostenible que a su vez haga de tractor para otras industrias.
¿Por qué no lo intentas tú?, a nosotros nos ayudarías.
Luís Cañada

viernes 6 de noviembre de 2009

Emocionados por Vicinay


Esta mañana, las personas del Executive MBA de ESEUNE hemos tenido la oportunidad, gracias al ofrecimiento de uno de los compañeros, Jesús Navas, de conocer de cerca uno de los casos de innovación y personas más bonitos de nuestra zona: Vicinay Cadenas.

Su director general, Luis Cañada, nos ha hablado del desafío de aportar “alto valor añadido” a los “productos maduros”; y las claves para conseguirlo.

La aportación de valor requiere de importante esfuerzo cognoscitivo y en los días de globalización en los que nos movemos esta aportación sugiere la necesidad de aunar esfuerzos multidisciplinares sostenidos. Aportar novedades supone un alto consumo de energía, entiéndase de tiempo, esfuerzo, organización, cariño, por parte de las personas y del contexto de una Organización.

El Valor Añadido asociado al concepto de aportación novedosa sugiere, como contrapunto, que todo aquello que se convierte en habitual deja, por el hecho de ser habitual, de tener alto valor añadido. Tendrá, y mucho valor en algunos casos, pero no valor añadido, ya que desde el punto de vista del conocimiento, no se está aportando nada nuevo, simplemente se está aportando lo que se ha incorporado anteriormente.

Un caso particular de este escenario es el de la cadena de eslabón en general y el de la cadena naval en particular, producto que se puede considerar como uno de los más antiguos de entre lo metálicos ya que su origen se encuentra en los albores de la época de los metales, hace ahora más de 8000 años y que surgió en las montañas del Cáucaso, ya que en aquella época cuando un artesano del mundo agrícola decidió unir dos piezas de metal articuladas para conseguir una pieza más grande estaba realizando uno de los grandes inventos de la humanidad, estaba creando las bases conceptuales de la cadena de eslabón y sin saberlo estaba propiciando muchas cosas, entre otras, esta reflexión. Esto es, en el caso de la cadena, estamos hablado de un producto que tiene 8000 años en su acepción genérica y más de 200 años en la particular de uso naval.

A lo largo de los años (desde 1970 Luis trabaja en la empresa) ha podido percibir que la mayoría de las personas que se interesan por este producto tiene bajísimo conocimiento del mismo a la vez que multitud de prejuicios sobre la capacidad de incorporar valor y/o novedades, esto es, que la reflexión anterior se ajusta perfectamente a la experiencia profesional.

La empresa decidió enfrentarse a esta realidad, estableciendo un plan para dignificar su producto (la cadena) para que la sociedad le reconozca valor y los clientes puedan estar dispuestos a pagar más de lo que en un principio estarían si se tratara de un producto habitual. En otras palabras, es la lucha por incorporar valor añadido a un producto maduro, por conseguir el beneficio del mercado para que estas actividades queden en esta parte del mundo, y así poder dar satisfacción a las personas que comparten este proyecto empresarial.

¿Cómo han conseguido dar valor a un producto con 8000 años de antiguesdad? Según Luis Cañada las claves son:

Conocer el producto a fondo. Todo producto, por maduro que sea es una fuente de sabiduría. De este conocimiento profundo del producto se obtienen las bases sobre el cómo y el por qué y de ellas las identificación de las competencias esenciales propias y las que se puedan compartir con terceros sin tener riesgo de perder el control sobre el producto (preparación del trabajo que todo lo se deba de ejecutar, sea realizado “bien y a la primera”, para lo cual en cada caso hay que analizar una complicada casuística; siguiendo por la química ajustada y precisa del acero -punto de partida extremadamente importante; siguiendo por la conservación de la materia prima; la preparación para ser procesado; el precalentamiento preciso para ser conformada; la formación del eslabón y su incorporación como cadena; la soldadura FBW, proceso regulado por la teoría del caos, operación ésta de delicada belleza estética, además de profundo atractor tecnológico por la extrema dificultad de comprensión y por la escasez de conocimiento explícito a nivel mundial. Este hecho ya es un reto tecnológico para quienes como nosotros nos hemos propuesto aportar algo al saber humano; la limpieza de todos los excesos de la soldadura para que este sea prácticamente invisible al ojo humano; la calibración, por medios mecánicos, de los parámetros geométricos mas relevantes e importantes de la cadena; la manipulación y logística de grandes masas individuales y combinadas (nuestro eslabón individual mayor llega a pesar 700 kilos y la cadena de mayor peso ha alcanzado 450 toneladas); la verificación de la no existencia de defectos internos ni superficiales en el 100% de los eslabones y en el 100% de la sección, para lo que es necesario diseñar complejos equipos de inspección; etc.


Todo ello nos lo ha sintetizado en una palabra: emotalento; emoción y talento. Las personas de Vicinay, comenzando por el propio Luis, transmite emoción entorno a un producto tan antiguo y para muchos simple como puede ser una cadena.

La clave del éxito de la empresa reside precisamente en las personas, en su capacidad para emocionar emocionándose y en la generación de valor a través de su talento; en lo que llamamos innovación.

• Creando un espacio de integración de intereses donde las personas puedan compartir el proyecto. A este espacio se le dedican los recursos principales de la empresa.

• Conociendo las limitaciones de conocimiento del grupo para acudir a las fuentes del saber, fuentes que en nuestro caso hemos identificado en la Universidad y en los Centros Tecnológicos.

• Propiciando una Red de Conocimiento que se apoya en empresas del entorno cuyas competencias esenciales son complementarias y no conflictivas con las propias.

• Investigando internamente para dotarse de medios propios para gestionar la gran complejidad de las sin número de variables que afectan a la competencia esencial, en nuestro caso la soldadura FBW, para la qué en colaboración con los Centros Tecnológicos se ha diseñado (Labein, UPV…)

• Creando las bases para la total fiabilidad de la que se hace una extensiva trazabilidad sobre el 100% de lo que se pone en el mercado.

Estos medios y otros disponibles tienen la virtud de estar el alcance de cualquier persona de la organización y han permitido plantear a la industria el concepto de código genético de la cadena.

Con estas cosas, y algunas más, se llega a comprender que este producto maduro y habitual es un producto de una riquísima capacidad de ser conocido y por tanto de ser portador de Alto Valor Añadido y que cuanto las personas más vamos conociendo de él nos damos cuenta de que más nos queda por saber.

jueves 5 de noviembre de 2009

El problema del drogadicto que no reconocer su adicción

Comentábamos en la sesión dedicada a la crisis con el Profesor Tamames que la aplicación masiva y coordinada de políticas públicas para amortiguar los efectos de la crisis en 2008 y 2009 ha contribuido a evitar el colapso del sistema. Encabezados por los Estados Unidos de América los principales gobiernos del mundo han desarrollado una política de estímulos sin precedente en la historia.

El paciente estuvo a punto de morir por sobredosis; se ha evitado su fallecimiento pero no se ha resuelto el problema: su dependencia de la droga.

La droga que ha estado a punto de acabar con la vida del paciente es el dinero. La era del dinero fácil iniciada a principios de los 2000 con las políticas de Alan Greenspan tras la crisis de las puntocom y el enfriamiento de la economía estadounidense tras los atentados del 11S, generó una adicción al dinero que llevó al endeudamiento generalizado a cientos de millones de empresas y particulares en medio mundo. Dinero fácil y abundante para todos.

Los efectos de la droga se han querido solucionar con droga. Los bancos centrales han inyectado altas dosis de dinero para evitar el colapso. Los gobiernos no han querido que el drogadicto sufriera síndrome de abstinencia; en lugar de los mareos, vómitos y dolores del “mono” se ha optado por inyectarle por vía intravenosa más dinero, esperando que, tras haber visto “las orejas al lobo” el paciente reconociera sus excesos y abandonara su dependencia.

Pero tarde o temprano nos tendremos que enfrentar al problema; el primer paso para solucionar una adicción es reconocer la misma. Sin duda, haber retirado la droga del mercado (el dinero), dado el excesivo endeudamiento y las negligentes inversiones realizadas por muchos en la era del dinero fácil, hubiera generado un proceso deflacionario de mayor envergadura si cabe que el que hemos padecido (caída de los precios de todos los activos) mediante un desapalancamiento generalizado por miedo a que los precios de esos activos continuaran cayendo.

El dinero público ha evitado ese desapalancamiento masivo y la caída de los precios. Pero, ¿ha solucionado el problema real? Los activos tóxicos no se regeneran fácilmente; las malas inversiones de ayer lo seguirán siendo mañana. Tarde o temprano el proceso deflacionario se dará, porque los excesos cometidos no tienen solución. Otra dosis de dinero ha calmado al paciente, pero no ha eliminado su problema. Tarde o temprano deberá reconocer que ha cometido excesos y ser consciente de que ha de pagar por ello.

Ayer mismo, el profesor de New York University, Nouriel Roubini (uno de los primeros economistas que advirtió de la que nos venía encima por culpa de las hipotecas subprime) ha recordado que seguimos viviendo en “una burbuja en todo tipo de activos”. El exceso de capacidad industrial al que el dinero fácil nos ha conducido amenaza con generar un fuerzas deflacionarias importantes. El precio de muchos activos se ha mantenido gracias a las políticas públicas, pero el problema de fondo sigue estando ahí: los activos tóxicos siguen siendo tóxicos (el mercado inmobiliario sigue sin estar ajustado, ahora se habla de una nueva oleada subprime con la caída de los precios de los activos inmobiliarios no residenciales –oficinas, pabellones industriales…), sobran fábricas de automóviles, de electrodomésticos… El riesgo de deflación está muy presente.

Los problemas de la FED

Otros prestigiosos economistas, como Philipp Bagus y Markus Schiml, hablan de los complejos dilemas a los que se enfrenta la Reserva Federal: una política monetaria tan agresiva, mantiene vivo al paciente, pero puede acabar con la vida del doctor. Incluso la propia FED podría llegar a ser insolvente.

La “calidad” del balance general del banco central estadounidense se ha deteriorado notablemente con las políticas llevadas a cabo para evitar el colapso (el rescate del sistema bancario). Y también ha aumentado la “cantidad” de del balance de la FED, con la compra masiva de activos tóxicos de los bancos (las famosas mortgage-backed securities, o títulos respaldados por hipotecas).

Estas políticas han funcionado a corto plazo; pero para que realmente sean efectivas, esos activos se han de “desintoxicar”, porque de lo contrario lo único que habremos conseguido es desplazar los riesgos del sistema bancario privado al gran banco público central. Si no se soluciona el problema de fondo (el valor de los activos tóxicos) simplemente habremos postpuesto el problema, evitando el colapso hoy, pero irremediándolo para mañana. Con el agravante de que ahora los “bancos malos” (bad bank) son los públicos.

Pero volvamos a la “droga” (al dinero que se inyecta). Los bancos centrales (el Banco Central Europeo entre ellos) ya nos avisado para que vayámonos pensando en un escenario en el que se vayan retirando poco a poco las medidas de estímulo excepcionales. Es lógico, porque el dinero no es un recurso ilimitado. Son muchos los que siguen pensando que las ayudas públicas no tienen fin: que el Plan E se renovará continuamente, que habrá planes renove para múltiples sectores, que se seguirán dando ayudas para la adquisición de vehículos, que el Estado salvará a los bancos que tengan problemas….

Yo recomiendo a todos que vayamos pensando en el siguiente escenario. Un escenario en el que los estímulos vayan desapareciendo.

¿Qué puede hacer la FED?

Por un lado, podría, como dice Bagus, “restaurar la fortaleza del balance del banco central”. Para ello es necesario reducir el tamaño y mejorar la calidad de su balance. Pero, ¿cómo hacerlo sin que la reversión de esas políticas vuelva a dejar expuesto al caos al sistema financiero? Como decíamos antes, el problema de fondo aún no se ha solucionado; simplemente se ha pospuesto.
Las medidas de los Bancos Centrales no han solucionado el problema: simplemente han retrasado lo inevitable.

Bagus defiende actuar a la bravas para llegar al fondo delo asunto: volver a la situación de antes de la crisis; es decir, devolver a los bancos privados los activos tóxicos y que quiebren las entidades financieras que tengan que quebrar”.

Es muy difícil para un drogadicto y su entorno reconocer la realidad, su problema. Cuando así sucede el sufrimiento es intenso. Tal vez sea necesario que el sistema sufra para poder solucionar definitivamente el problema. Bagus por lo tanto propone solucionar la crisis con medidas liberales y propone medidas como la recapitalización en el mercado, la nacionalización o la reestructuración de la propiedad de los bancos mediante la conversión directa de los acreedores en accionistas.

Brotes verdes

Una cosa es clara: no hemos aprendido ninguna lección. Solo hay que mirar a la Bolsa para darnos cuenta de lo que ha crecido desde marzo. Eso si, muchos parecen ignorar que ese crecimiento se ha debido en parte al chorro de liquidez mundial inyectado por las políticas de los Bancos Centrales y las políticas de estímulo.

No recuerdo quien dijo cuando se comenzó a hablar de brotes verdes que el único brote verde que veía el gobierno era el de la marihuana que se había fumados para afirmar que la economía salía de la crisis.

Tal vez tenía razón. Han aflorado brotes verdes de marihuana que han generado un efecto en quiénes se la han fumado. Hay mucho “colocado” viviendo en una fiesta (los inversores en bolsa, los concesionarios de coche celebrando las ventas de octubre, los presidentes de los grandes bancos españoles anunciando resultados, los ministros de economía presentando perspectivas para 2010…). Pero la fiesta puede terminar pronto. Que disfruten de la juerga unos meses más. Cuando desaparezcan los efectos de los brotes verdes de marihuana (los efectos de las políticas monetarias y los programas de estímulo) volveremos a la realidad.