viernes, 19 de noviembre de 2010

Una tarde con Koldo Saratxaga y diez ideas

Koldo estuvo ayer compartiendo lo que sabe con los alumnos del MBA de ESEUNE. En el twitter lancé las ideas que iban aflorando en el aula...y ahora las resumo.

Primera idea: diversidad. En la Humanidad no hay dos personas iguales; cada persona es diferente y lo es además cada día de su vida.

Segunda idea: inteligencia. Somos los seres más inteligentes del Planeta, pero ojalá no seamos los más inteligentes del Universo, porque cada día demostramos lo poco inteligentes que somos como especie humana: nos pegamos, nos matamos, destruimos el medio ambiente, arrasamos los recursos, explotamos a los demás… Tenemos que comenzar a utilizar mejor nuestra inteligencia.

Tercera idea: el sistema educativo es un desastre. Prepara a las personas para la repetibilidad, la obedicencia y la rutina. Todos han de salir cortados por el mismo patrón: a los 5 años aprenden todos a leer, a los 6 años a sumar, a los 7 a multiplicar… No se tienen en cuenta las habilidades personales (en algunos colegios no son personas, sino números: el 32, el 26, el 17). El modelo educativo reprime al que pregunta, al que piensa, al que cuestiona las normas; las personas son educadas para callar, escuchar, obedecer y seguir instrucciones. Sin libertad. La libertad es natural, pero nos educan para que no lo sea; habla cuando te pregunten, levántate cuando te digan, estudia lo que te mandan… Y cuando somos adultos, en la empresa, las personas que tenemos que hacer el futuro aprendemos de personas que tienen 50, 60 años y experiencias del pasado. ¿Es eso lógico construir el futuro aprendiendo de las experiencias de un pasado cada vez más remoto, en un Mundo en el que todo cambia cada vez más rápido? Tal vez por eso avanzamos tan poco.

Cuarta idea: crisis. Se habla de crisis y se habla de innovación; todos (políticos, empresarios, directivos) hablan ahora de innovación; y muchos de los que hablan no tienen ni idea de lo que es la innovación. Tenemos crisis económica (más financiera que económica); pero también crisis energética, medioambiental; y sobre todo, crisis de valores. Los valores prácticamente han desaparecido; el mundo se nos ha ido de las manos; ser honrado equivale a es ser estúpido. Los países desarrollados nunca han llegado a poner el 0,7% de su PIB para el desarrollo del tercer mundo (se han quedado en el 0,4, el 0,6…); ¿Por qué?. Porque no había suficiente en los Presupuestos. Sin embargo, para salvar GM o a los bancos si se puede poner el 6% del PIB.

Quinta idea: competitividad. Si no eres el mejor, eres un fracasado; solo gana el número 1 y los demás (que pueden ser decenas, miles o millones…) son todos unos fracasados. Tienes que estudiar para ser el mejor; tienes que entrenar para ser el mejor; tienes que trabajar para ser el mejor; pero solo unos pocos pueden y el resto…según este esquema, fracasa. Este mensaje es el que ha llevado al mundo a las cuotas de infelicidad más altas conocidas; nunca hemos tenido tanto (casas, coches, teles, ordenadores, móviles….) pero cuanto más tenemos, más deseamos y menos felices somos.

Sexta idea: jerarquía. Las organizaciones siguen siendo jerárquicas, inspiradas en los ejércitos del XIX. Pero eso sí, los empresarios y directivos que no hacen nada por cambiar el sistema (que equivaldría a terminar con su poder jerárquico), hablan de innovación, de personas....

Séptima idea: eficacia y eficiencia. Educamos en la eficacia pero no en la eficiencia. Exigimos que se hagan las cosas bien pero no informamos de resultados económicos. La gente trabaja y no sabe para qué trabaja (más allá de cobrar una nómina), cuánto valor genera, cuánto gana la organización con lo que hace. Es como un equipo de fútbol en el cuál se ordena a los jugadores chutar el balón hacia la portería contraria y no se informa nunca a los jugadores del resultado, ni de cómo va la calificación, cuántos puntos tiene nuestro equipo, cuáles son los objetivos a corto plazo, a largo… Nada. Las personas solo tienen que trabajar y hacer lo que se les manda. No tienen información..y lo peor de todo es que eso será así durante 10, 20 o 30 años de su vida en esa empresa. La obsesión por la eficacia (hacer las cosas) nos lleva a idolatrar la calidad. Pero el futuro no está en la calidad (todos lo hacen) sino en la excelencia en el servicio (casi nadie lo hace). No es cuestión de tener la mejor máquina, las mejores instalaciones, la última tecnología…que hasta los chinos la tienen…sino cuestión de ser excelentes en el servicio al cliente; toda la organización.

Octava idea: innovamos los humanos. El humano se diferencia de otras especies y de las máquinas porque siente, piensa, se emociona… Pero a las empresas les preocupa que las personas piensen demasiado y les importa bien poco (o nada) lo que sienten. Solo quieren utilizar su “músculo” (la mano de obra). Necesitamos i+i+i: personas inconformistas, inquietas e iconoclastas; personas que todo lo cuestionan, se revelan, crean, reinventan, investigan, comparten, no paran....

Novena idea: libertad. Desde la libertad se puede crear; con rutina, proceso, especialización y respetabilidad, no. Sin libertad no hay innovación. Pero las empresas temen a la libertad; piensan que la libertad lleva a la anarquía y no son conscientes de la relación directa entre libertad y responsabilidad. Somos humanos, ¿no?

Décima idea: un proyecto basado en las personas. Todo comienza con un proyecto (ilusión, entusiasmo, empuje) y con el paso del tiempo, el proyecto se convierte en empresa; entonces, desaparece la ilusión y el entusiasmo es sustituido por la rutina. Necesitamos proyectos; y éstos han de estar basados en las personas, porque sin personas no hay proyecto (no hay energía, no hay talento, no hay entusiasmo…). Un proyecto basado en las personas y focalizado al cliente tiene todas las garantías para triunfar y no hay crisis económica que pueda apartarle del camino; porque utiliza el talento, la creatividad la energía de las personas, su entusiasmo…todo aquello que hace que los seres humanos seamos únicos.